Este editorial de Arturo Huerta González apareció originalmente en la edición del 21 de abril de 2026 de dia del esteEdición poblana de hoyEl principal diario de México. Las opiniones expresadas en este artículo son las de los autores y no reflejan necesariamente las de Medios Solidarios de México o tu El Proyecto Solidario de México.
En marzo de 2026, el diputado del Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil (el partido gobernante) propuso una enmienda a la ley complementaria que vincula al banco central y al Ministerio de Finanzas y propuso que el banco central, además del objetivo de garantizar la estabilidad de precios, mantuviera el pleno empleo, suavizara las fluctuaciones en el nivel de actividad económica y mantuviera la estabilidad y eficiencia del sistema financiero.
Cabe señalar que «la modificación de la Ley Suplementaria nº 179 de 2021 es una necesidad urgente para corregir el aislamiento institucional del Banco Central de Brasil, que actualmente opera bajo un modelo de autonomía marcado por un importante déficit democrático. De hecho, el Banco Central goza actualmente de total autonomía en relación con el poder electo y el programa de votación del gobierno al que se le otorga legitimidad».
La enmienda se opone a los altos tipos de interés porque «crean una serie de efectos negativos en la economía. Optimizan el coste del capital de trabajo para las empresas, ejercen presión sobre los precios e inhiben, si no impiden, las inversiones productivas. También permiten que el país alcance el nivel de inversión necesario para su desarrollo económico y social. Los altos tipos de interés también contribuyen a la presión excesiva de los hogares y a la reducción de sus deudas financieras».
La actual situación internacional requiere un cambio de política económica a favor del sector productivo, la reducción de las importaciones, el déficit en el comercio exterior, los requerimientos de inyección de capital y la vulnerabilidad externa en la que ha caído la economía nacional.
Se dijo que «la autonomía del banco central es absoluta sólo en relación con el poder político, pero no con los intereses del mercado financiero» y de ahí se sugiere que «la autonomía del banco central no puede ser absoluta en relación con el poder democráticamente elegido» y de ahí que se abogue por una autonomía relativa en la que el banco central esté vinculado al tesoro, para lograr conjuntamente empleo nacional, estabilidad y baja inflación.
En noviembre de 2018, el Partido del Trabajo (PT) en México propuso un proyecto de ley para cambiar los objetivos del Banco de México (Banxico), agregando crecimiento económico, alto empleo y estabilidad bancaria a los objetivos existentes de baja inflación. Este proyecto de ley se publicó en el periódico parlamentario pero no pasó a la comisión porque el coordinador del partido mayoritario en la Cámara de Representantes se opuso.
La economía nacional y la gran mayoría de los países se enfrentan a graves problemas. Estos se verán exacerbados por la inflación y la escasez de productos resultantes de la guerra en Medio Oriente, que no permitirán la continuación de las políticas imperantes que retrasan los esfuerzos para abordarlos.
El contexto de estancamiento, alto subempleo, pobreza, un importante rezago en la producción, alta dependencia de las importaciones y flujos de capital, y la incapacidad de la política económica para hacer frente a esta situación, prueban que la autonomía del banco central (que impide la financiación gubernamental), las altas tasas de interés, la austeridad fiscal, la apreciación de la moneda, la libre circulación de bienes y capitales, así como el sector financiero de los bancos, no pueden continuar y conducir a su desregulación.
La actual situación internacional genera escasez de productos y aumentos de precios, lo que elevará las tasas de interés, ejercerá presión sobre las finanzas públicas y privadas, aumentará la vulnerabilidad de los mercados de capitales y de divisas y conducirá a una desaceleración del crecimiento económico. Esto requiere un cambio de política económica a favor del sector productivo, la reducción de las importaciones, el déficit del comercio exterior, los requerimientos de inyección de capital y la vulnerabilidad externa en la que ha caído la economía nacional.
La autonomía del banco central, que sólo sirve a los intereses del sector financiero y no a los objetivos nacionales de crecimiento productivo y empleo, no puede continuar. El gobierno debe financiarse en su propia moneda para abandonar la austeridad fiscal y aumentar las inversiones públicas para hacer frente a la falta de producción, el deterioro de sectores estratégicos, infraestructura, transporte público, servicios de salud, educación y todos aquellos afectados por los recortes presupuestarios. Es necesario repensar la autonomía y los objetivos del banco central. El banco central debe comprar deuda pública directamente a bajas tasas de interés, de modo que la política fiscal actúe de manera contracíclica para reactivar el crecimiento económico, generar empleo formal y mejorar el nivel de vida de la población. No será inflacionario; En cambio, al aumentar la capacidad productiva, una inflación baja sería compatible con el crecimiento económico y un alto nivel de empleo, promoviendo así la estabilidad bancaria.

Cuatro fuentes de la industria familiarizadas con las conversaciones dijeron que se mantendrían los aranceles sobre los automóviles y el acero, una parte de la economía de México con una alta propiedad nacional.

El Washington Post informó hoy que los dos estadounidenses que supuestamente murieron en un accidente automovilístico eran oficiales de la CIA.

La iniciativa de Clara Brugada también pretende fijar normas para el alquiler residencial y evitar la gentrificación.

